sábado, 29 de octubre de 2016

Mapas de Beleriand

"Fiera ardía la nueva llama del deseo de libertad y de anchos reinos en el corazón ansioso de Fëanor"
-El silmarillion.

Para conocer un lugar es preciso tener una visión global de él, y que mejor que los mapas para ello.

Arda en el principio de los tiempos.

Beleriand según Karen Wynn Fonstad.

Beleriand y los reinos del norte.

miércoles, 19 de octubre de 2016

Un nuevo título para la colección: Beren y Lúthien

Si un estudioso de Tolkien o alguien que ama profundamente su legendarium, no ha indagado en lo que es más allá de los escritos, entonces no es un verdadero Tolkiendili.

Muchas, sino la mayoría de las historias o mitos de Tierra Media tienen un origen en la vida personal de Tolkien; así vemos como un remoto hecho de miedo ante las arañas en Sudáfrica, crearon a la gran Ungoliant, o el amor personal creó la historia trágica y más romántica de todo Arda: Beren y Lúthien.

Harper Collins, la editorial británica, anunció un nuevo título de J. R. R. Tolkien que recogerá todas las versiones de la trágica y célebre historia.

Según se lee en la página web The Tolkien Society, la fecha de publicación para esta obra será el 4 de mayo de 2017, la cuál coincide con el centenario del momento en que Edith, su esposa, bailó para Ronald en un "claro de un pequeño bosque lleno de cicuta en Roos, Yorshire".
Tras la vuelta de la Batalla del Somme, Tolkien aún digería aquellas terribles experiencias vividas allí, pero durante un pequeño período de tiempo, Ronald y Edith pudieron vivir juntos y tranquilos: Este fue el momento en el que se inspiró la balada de Beren y Lúthien.

Se cuenta que este libro, editado por Christopher Tolkien, contendrá la recopilación de todas las versiones de dicha balada escritas por su padre, y que han aparecido tanto en "El silmarillion" como en "Historia de la Tierra Media".
A esto se le debe agregar que dicha publicación contendrá ilustraciones del afamado artista Alan Lee, conocido en el diseño tolkieniano y colaborador de Peter Jackson en las películas.

La primera versión de la historia de Beren y Lúthien fue escrita en 1917, como parte del Libro de los Cuentos perdidos. En esta versión, Beren era un elfo, no un hombre, y el papel de Sauron estaba a cargo de un malvado gato gigantesco.
En 1920, se reescribió la historia como un gran poema épico, la Balada de Leithian (recitado por Aragorn en la Cima de los Vientos). Tras estas dos versiones, Tolkien desarrollaría varias versiones resumidas como parte del Quenta Silmarillion a través del tiempo.

Ahora, podremos tener todas estas versiones reunidas en un solo tomo, cuya portada se ve bastante inspiradora y con un nombre sencillo, pero que evoca en tres simples palabras el contenido del libro: Beren y Lúthien.

A modo personal, espero con ansias esta obra y también una buena traducción al español; y que a su vez sea un libro que contenga ese espíritu a Tierra Media, que otorgó Los Hijos de Húrin por sobre las otras obras.





lunes, 3 de octubre de 2016

Personaje del mes

De entre todos los temas que contiene el legendarium de Tolkien, el mal es algo muy importante, ya que muestra el equilibrio de las cosas y a la vez se desarrolla como un hecho de superioridad ante situaciones en las que es difícil decidir.
Existen muchas maneras de representar el mal, y una de ellas, y tal vez la más potente y que mayores lágrimas deja, es la destrucción. Los Balrogs son la representación de ello; seres de fuego y odio que arrasan y destruyen prácticamente todo a su paso, y que casi no tienen enemigos que le puedan sentar cara. Hoy conocerermos al capitán de todos ellos: 


GOTHMOG, SEÑOR DE LA GUERRA
"... de entre los Maiar, muchos se sintieron atraídos por el esplendor de Melkor en los días de su grandeza, y permanecieron junto a él hasta el descenso a la oscuridad".
-Valaquenta, El silmarillion.


En el momento en que Melkor reveló sus planes de dominación, no pocos se sintieron atraídos por su esplendor, muchos se vieron reflejados en lo que el Vala pensaba y quería de la visión que Ilúvatar les había otorgado.
De entre todos los Maia, los espíritus de fuego fueron quienes más impacientes estuvieron ante la revelación y la mayoría no resistió la tentación.
Arien, la Maia que más tarde se convertiría en la guía del sol, fue uno de los objetivos de Melkor, debido principalmente a su poder, y capacidades afines para con el fuego, sin embargo, permaneció fiel a Ilúvatar y a su señora, Vána.
Tras esto, los ojos del seño oscuro se posaron en otro de los servidores de Vána, quien en ese momento era conocido como Kosomoko. Las palabras de Melkor fueron claras y concisas, y calaron profundamente en el alma inquieta de Kosomoko; esto ayudo a que cayera en desgracia y rápidamente siguió los pasos del señor del mal.

Vána en un último intento,  incentivó a que Kosomoko no escapara, pero los Valar no pueden influir en el destino de las criaturas de Arda, por tanto, y con lágrimas en los ojos vio alejarse a uno de sus más queridos discípulos.
Así, junto a su nuevo señor, Kosomoko descendió a Arda, y su apariencia cambió a una forma horrrorosa y a la vez llamativa, envuelta en fuego y odio.

Kosomoko nunca más volvió a llamarse así, su verdadero nombre quedó sepultado en el olvido de tanta desgracia y mal que trajo al mundo. Sin embargo, eso no le importó, ahora era Gothmog, el enemigo odioso, y así lo conocieron quienes pudieron observar la ira en su rostro.


Por la fuerza y el terror que infundía en los corazones de sus enemigos, se convirtió rápidamente en Señor de todos los Balrogs y se encabezó como uno de los mayores enemigos que los pueblos libres pudieron haber conocido.
El también Capitán de las huestes de Angband, se codeó en poderío con el mismísimo Sauron, por quién sentía un respeto absoluto, pero sabía que en el campo de batalla, la balanza podía estar tanto para él como para el favorito de Morgoth.
Gothmog gustaba de portar un látigo de fuego colgado al cinto y un hacha negra en sus manos. Y además se protegía con una férrea guardia de trolls a sus espaldas. Así que verlo llegar al campo de batalla, era una imagen terrorífica y desesperante.
La  mayoría de las guerras que se sucedieron en las tierras de Beleriand contaron con su participación, y en más de una, su influencia fue decisiva para el bando de Morgoth.
Sin embargo, Gothmog, jamás olvidará aquel enfrentamiento que le trajo mayor gloria en sus huestes y respeto de sus enemigos, la Dagor-Nuin-Giliath, la Batalla bajo las estrellas.
Poco antes de la salida de la luna, Morgoth, consciente del retorno de Fëanor a la Tierra Media, por los ecos de Lammoth y el fuego en Losgar, decidió atacar sorpresivamente a los Noldor antes de que pudieran establecerse. Este hecho y la replica de muchos otros, hizo que los Noldor encabezados por Fëanor sintieran el fuego y la furia en su interior y dándose por superiores no se detuvieron hasta darle caza a todos los orcos, que en ese momento huían hacia la fortaleza de Angband.
Nada sabían de la fuerza que poseía Morgoth, y ésta fortalecida por los humos negros de Thangorodrim se volvieron para acorrarlos, y de Angband, salió como un huracán estrepitoso, una hueste de Balrogs comandados por el mismísimo Gothmog.
Allí en la llanura oscura de Ard-Galen, cayó el mayor de todos los elfos, en manos del mayor de todos los Balrogs.

La crueldad de este demonio de fuego, no posee límites, y siempre se le ha vinculado a la oscuridad que protege y a su perversa forma. Gothmog, en su vasta experiencia, ha llegado a controlar las llamas a voluntad, y con su estatura de más de seis metros, acostumbra a recubrirse de negras nieblas a su alrededor.


 

domingo, 25 de septiembre de 2016

Las Gentes de Beleriand: Los Elfos del Bosque de Doriath



"Elwë se convirtió en un rey renombrado, que mandaba a todos los eldar de Beleriand; se llamaron los Sindar, los elfos grises, los elfos del crepúsculo; y él era el Rey Mantogrís, como se lo llamó, Elú Thingol en la lengua de esa tierra. Y Melian fue la reina...".
-De Thingol y Melian, El silmarillion.

El pueblo del bosque de Doriath y de las costas de Beleriand, son dos clanes con distinta cultura y costumbres, pero que comparten una herencia común. Todos sus enormes reinos han sido fundados inicialmente por su misma sangre y comparten la misma lealtad al Rey Thingol Mantogrís, sin embargo, gozan de independencia la una de la otra.
Durante casi dos siglos, los Elfos de las Falas y los Elfos de Doriath han vivido juntos y en armonía bajo la amenaza que según ellos viene tanto del Enemigo Negro del norte como de sus hermanos lejanos, los Noldor.

Hoy en día, la ciudad de Menegroth, construída por manos de elfos y enanos, y la mayor ciudad élfica, no tiene rival en belleza ni complejidad entre los bastiones de Beleriand. Aquí se mantiene al resguardo el rey de todos los Sindar, y también de todo Beleriand. Junto a la tutela y el amor de una hermosa Maia venida de Oesternesse, el bosque contiene fronteras inalcanzables para cualquier mortal, a menos que su destino le lleve por estos caminos y sea a la vez más poderoso que la voluntad de la esposa de Thingol.

Durante muchos años, Melian ha permanecido en los bosques encantados de Doriath, aconsejando a Thingol prudencia y vigilancia, educando a su hija Lúthien y, tras el retorno de los Noldor a Beleriand, también a educado a Galadriel de la Casa de Finarfin. Es tan hermosa como sabia y su canto exquisito, siempre acompañada de ruiseñores, a los que enseña a cantar. Instruída en el encantamiento, tiene el poder de eludir la mente inquisitiva y malévola de Morgoth.
    
Melian la Maia y Thingol Mantogrís


Los elfos grises se han ocupado durante los últimos años en grandes trabajos necesarios para mantener su linaje y poder, reconstruyendo fortalezas olvidadas en antiguas guerras, pero saliendo pocas veces de sus límites gracias al miedo del norte.

Son gente de gran maestría en diferentes artes, entre las que destacan los tejedores, los herreros, artistas de la piedra, los carpinteros y guerreros.
También se pueden encontrar consumados cazadores y guardabosques de entre los miembros de su pueblo; a pesar de que acostumbran a habitar cerca de los bosques, gustan de talar y tallar la madera con gran asiduidad.

Los elfos grises son los habitantes de Beleriand más emprendedores y ambiciosos. Incluso en los años más oscuros que se viven, jamás han dejado por completo el autodenominarse como reino dominante, y los emisarios de Thingol son enviados a tierras lejanas para demostrar su presencia.

Hoy en día, las tierras de los elfos grises ocupan una encrucijada de oportunidades, con bastiones de enanos que necesitan provisiones, pequeños poblados de hombres que tienen bajo su tutela para cuidar su frontera Oeste y sus mal mirados familiares en el lejano norte.

La corte de Thingol